GEN Magdalena - Generacion Encuentro Nacional
En julio de 2005 decíamos en un Documento publicado en los medios locales que: Moisés Lebensohn afirmaba que "el radicalismo no es una etiqueta que se coloca sobre un hombre como sobre un frasco en una droguería. Es un contenido. Quien no alienta pasión de justicia y a su influjo gobierna su vida, no es radical por mas que así se titule y por alta que sea su ubicación en el escalafón partidario, es una forma de conducta y un estilo de vida".
Existe un compromiso asumido con muchos vecinos de trabajar por un partido Radical abierto a todos los sectores, que incluya a los jóvenes y a quienes peinan canas; a hombres, mujeres y a todos aquellos que se sientan representados por el radicalismo.
Es imperativo que hagamos un esfuerzo para reconstruir a la Unión Cívica Radical, y para ello sólo una cosa es imprescindible: que actuemos como radicales, lo que significa entre otras cosas honrar la palabra empeñada, combatir todas las formas de corrupción, ser ejemplo de rectitud, profesionalidad y eficiencia en la función pública y en la vida privada, privilegiar las instituciones de la República por sobre los propios intereses personales o sectoriales y reconstruir un proyecto de Nación equitativa y solidaria.
Consecuentes con lo que decíamos en julio 2005, se inició un trabajo para unificar a todos los sectores internos incluyendo a aquellos que optaron seguir trabajando en la política magdalenense en otros partidos políticos.
El Comité de Distrito decidió en asamblea que el camino de la unidad era el que había que recorrer, y aun desde nuestro sector que apoya desde un inicio la postura de Margarita Stolbizer; no fuimos sectarios y tratamos de buscar coincidencias como radicales, sin distinción de sectores internos. Unirnos como radicales y relegar pasiones y divergencias políticas y personales buscando la convocatoria a todos los radicales de Magdalena, para definir un PROYECTO para Magdalena, nuestra provincia de Buenos Aires y la República.
Así llegamos a definir como candidato a Intendente a Rodolfo Tata y buscar el consenso para integrar a distintos partidos políticos de Magdalena en este proyecto, definiendo que no habría elecciones internas, sino que mediante Asamblea de Afiliados se pondría a consideración la lista para participar en las elecciones del 28 de octubre en el nivel municipal y desde nuestro espacio también poner a consideración la integración del Frente Cívico que postula a Margarita Stolbizer como candidata a Gobernadora.
El 27 de julio por correo electrónico, llega Resolución de fecha 19 de julio de 2007, adoptada por la Mesa Ejecutiva del Comité de la Unión Cívica Radical de la Provincia de Buenos Aires y la Junta Interventora de la Honorable Convención de la Unión Cívica Radical de la Provincia de Buenos Aires, por la que se dispuso la convocatoria a elecciones internas partidarias para la elección de candidatos a cargos electivos municipales en este Distrito, para el 19 de agosto, fijando como fecha para la presentación de listas ante las Juntas Electorales locales el día 3 de Agosto de 2007 a las 24 horas.
En forma sorpresiva a cinco minutos del cierre de listas se presenta por parte del MO.DE.SO (línea interna que lidera Leopoldo Moreau, el mismo que en la peor elección de la historia de la UCR alcanzó el 2% de los votos) una lista incompleta, obligando de esta manera a convalidar una resolución que consideramos nula de nulidad absoluta por violar la Carta Orgánica partidaria. Ante esta situación desde el Comité Provincia (Carlos García y Ricardo Alfonsín) se realizaron distintos llamados telefónicos ofreciendo la candidatura a Intendente (a un ex intendente y a un profesional de Magdalena), lo que demuestra el sentido destructivo de las autoridades partidarias provinciales, que solo buscaban obligar a una interna, para obstaculizar el apoyo a la candidatura de Margarita Stolbizer.
Desconociendo la decisión de la UCR de Magdalena, que contaba con un candidato a Intendente, y este bastardeo de las autoridades provinciales llevó a que nuestro candidato en un documento público expresara: "comunicamos al Comité de la Provincia de Bs. As. que en Magdalena estábamos propiciando la posibilidad de formar un frente con distintos sectores y solicitábamos el compromiso de aprobación de ese órgano. Como también la prorroga en los tiempos de presentación de listas.
La respuesta que tuve fue: La "orden" emanada del Sr. Leopoldo Moreau de que "su gente" presente lista de candidatos en Magdalena. Circunstancia reforzada por la participación directa de quien ostenta la presidencia del Comité Pcia de la UCR de Bs. As. desconociendo nuestra propuesta.
Que esta última acción desautoriza políticamente la idea que primaba en mi persona y es evidente que a estos dirigentes y algunos de nuestra propia sociedad no les interesa la posibilidad de generar un espacio político que resuma el pensamiento radical. Por lo tanto me he sentido insultado y menospreciado por los que ignoraron nuestros esfuerzos en buscar coincidencias y no creen en lo que predicamos, siendo evidente que sus intereses no son los mismos que comulgamos. Que es imposible continuar con lo iniciado y que una cuestión de interpretación política pero fundamentalmente de DIGNIDAD, ME DICE QUE DEBO DAR UN PASO AL COSTADO Y DECLINAR LA POSIBILIDAD DE SER CANDIDATO A INTENDENTE EN LAS PROXIMAS ELECCIONES. Si hay algo que me reconozco es la de ser una persona con principios, no voy a transar con los sinvergüenzas que siguen destruyendo a un partido centenario. Espero que los egoístas y especuladores, junto a Moreau y compañía encuentren el camino adecuado"
A la fecha esa lista de Moreau, Ricardo Alfonsín y Storani aun no esta completa, vencidos los plazos el oficialismo partidario, busca reeditar los hechos bochornosos de la Convención Provincial de Las Flores, de la Convención Nacional en Avellaneda y de las intervenciones a la Convención Provincial y a distintos Comité de Distritos, violando la Carta Orgánica de la Unión Cívica Radical, armando una lista que garantice los acuerdos espurios con el Justicialismo, para que amigos y familiares sigan utilizando a la política como cajero automático.
Hoy afirmamos que podrán quedarse con la sigla del partido, con los edificios de la UCR, nosotros nos quedamos con los RADICALES, ellos hace tiempo han dejado de serlo.
Hoy existe el momento histórico en Magdalena para unir a todos los que se siguen sintiendo radicales y juntos presentar una lista de candidatos que enarbolen los ideales del radicalismo puro, esta lista incluye al Socialismo, el ARI y Recrear y trabajar todos los días para orientar un desarrollo de Magdalena, en busca de un crecimiento que lleve a una mejor calidad de vida de todos, que garantice la educación pública, la salud pública, que apoye al productor agropecuario, al trabajador, el comerciante y el pequeño y mediano empresario y a los sectores mas desprotegidos de nuestra sociedad. Que trabaje en un planeamiento estratégico de Magdalena, que oriente la inversión de la obra pública, trabaje en un proyecto de seguridad y sea garantía del resguardo de las finanzas públicas y de los derechos de los ciudadanos. El Estado Municipal debe definir su Agenda Política desde un proyecto político e institucional atento a las necesidades de los vecinos en general y los excluidos en particular.
Alem solía despedirse de sus amigos y partidarios en sus cartas con una frase "En contínua lucha os saludo". En esa lucha continua no reencontraremos los Radicales y los magdalenenses que seguimos creyendo que hay que consumar la obra iniciada por Alem hace 116 años atrás. Por lo tanto afirmamos que no hemos terminado; solo iniciamos el camino ¡Sí, que se rompa, pero que no se doble!. Adelante Radicales.
MARGARITA STOLBIZER
ACTO MAR DEL PLATA – 29/06/07
El Radicalismo no está frente a la mera discusión de una candidatura o una estrategia electoral. Estamos definiendo un rumbo, un camino, un destino. Y la candidatura debe abonar ese camino. Por eso es importante saber hacia adónde vamos, qué es lo que buscamos y saber que una mala decisión ahora nos puede apartar definitivamente del destino, o bien asegurarnos alcanzar el objetivo buscado.
El debate no es electoral, tiene más que ver con un modo de pensar y de hacer, con la recuperación de nuestra vocación de poder transformador y con la sociedad como destinataria de nuestra posición política.
Por eso, “la recuperación del Partido” no puede ser un objetivo en sí mismo; si no recuperamos la política como herramienta, como concepción ética, con vocación transformadora, al servicio del pueblo. No sirve la recuperación del Partido si desde allí no cuestionamos el modelo de acumulación, si no debatimos cómo generar y distribuir riqueza, cómo asegurar el acceso al conocimiento y la igualdad de trato y oportunidades.
La recuperación del Radicalismo viene de la mano de la reafirmación de su identidad y de la confianza que sus dirigentes puedan generar sobre esa misma identidad; de la recuperación de un proyecto colectivo, inclusivo y de un destino común.
Qué es, entonces, lo que debe discernir nuestro Partido en este tiempo? Cómo debemos hacerlo? No es tan difícil!! ES más fácil encontrar y justificar nuestra misión histórica si nos sentamos sobre la doctrina del radicalismo. No hay política sin doctrina.
SI PRIMERO SABEMOS LO QUE SOMOS, SERÁ MÁS FÁCIL DEFINIR QUÉ TENEMOS QUE HACER. Y eso es lo que importa: no tanto qué queremos hacer, sino qué queremos ser.
Cuál es el contexto en el que los radicales debatimos qué hacer?
Un gobierno nacional consolidado electoralmente, pese al sistemático avasallamiento al orden institucional, al crecimiento sostenido de la economía y el superavit fiscal en un país en el que la pobreza y la desigualdad siguen siendo un problema grave. No se puede estar sentado sobre los 40.000 millones de la reserva sin hacer las obras de infraestructura necesarias para evitar los problemas de la falta de energía, o prevenir inundaciones. No se puede alardear de esa reserva cuando más de la mitad de la población del conurbano no tiene cloacas ni agua potable. El Gobierno de Kirchner, además, ha montado un sistema de corrupción gubernamental en el manejo de los recursos públicos a través de los fondos fiduciarios y las obras públicas, y sigue sin dar explicaciones en temas tan graves como la corrupción de Skanska que involucra a funcionarios importantes de su círculo íntimo, o la bolsa con una importantísima suma de dinero encontrada en el baño de la Ministra de Economía. Por eso, es que no puede pensarse en ninguna con concertación con este Gobierno que lo que demuestra es la conveniencia como única razón.
La Provincia de Buenos Aires, la más grande y rica del país, que aporta el 40% de la riqueza total nacional, es también la más desigual por el saqueo que la nación hace de lo que nos corresponde en la distribución de los recursos; pero también es la más desigual por la falta de acceso de sus habitantes a la salud, a la educación, al trabajo, la vivienda y los servicios de infraestructura. Es necesario construir una alternativa política que, en nuestra Provincia, denuncie la pérdida de la autonomía por la asfixia financiera y el saqueo de la nación, pero también porque el Presidente nos quiere poner no un Gobernador, sino un delegado cómplice que ya ha dicho que la provincia no tiene que pedir nada al gobierno central, o sea que está dispuesto a renunciar a lo que nos corresponde, y está claro que no defenderá los intereses de los bonaerenses sino los de quienes lo designan. Pero además hay que construir una alternativa política que se ocupe de los problemas de la provincia, de encontrar sus soluciones y defender los derechos de sus habitantes, y que se ocupe especialmente de atender el tema de la seguridad desde una perspectiva progresista, porque quienes levantamos estas banderas no vamos a aceptar ninguna estigmatización frente a un tema tan sensible y vamos a atender de manera eficaz la seguridad de todos los bonaerenses.
Por estas razones es que siempre hemos sostenido que debe haber candidatos radicales, no simplemente para que tengamos algún nombre en letra negrita, sino porque sabemos que el radicalismo debe cumplir una misión histórica, que significa volver a asumir los desafíos de los tiempos políticos. Y eso es lo que haremos en la Provincia de Buenos Aires los radicales.
Pero para eso no podemos caer en las trampas que nos tienden los que han capturado el partido, lo han vaciado y pretenden seguir poniendo condiciones.
Cuál es el Partido que necesita la democracia, la Argentina, los argentinos y los bonaerenses? Cuáles son las condiciones de democracia interna que debe tener el Partido para atender todos esos frentes?
Un partido con democracia interna no es solamente el que de vez en cuando permite a sus afiliados votar como si esto fuera una concesión graciosa. Un partido que ejerce su rol eficazmente y tiene mecanismos democráticos es el que debate, el que forma a sus militantes, el que expresa una vocación de mayoría, el que interpela a la sociedad y también le da respuestas, el que se prepara para gobernar, el que sostiene valores, el que no se entrega, ni se vende ni se resigna. El Partido que se necesita es el que tiene reglas, mecanismos libres y justos de funcionamiento, el que se somete siempre a esas reglas, el que ejecuta acciones que van más allá de lo electoral, el que construye su capacidad disciplinadora en la autoridad política y moral de sus conductores.
Son acaso malos todos los que se fueron del Radicalismo? O buenos todos los que se han quedado? NO es tiempo también de preguntarnos esto?
Si el Partido no hace todo esto, si sus dirigentes se vuelven autistas, se vuelve irrelevante para la sociedad. La perpetuación, la falta de renovación, también hace perder la capacidad de interpretar y atender las demandas sociales.
Queremos volver a tener UN PARTIDO RELEVANTE y hay que trabajar para eso.
Si la gente no encuentra sentido a los partidos, trabajemos para darle sentido.
Pero no tenemos que engañarnos, no pensemos que somos lo que no somos, porque entonces nos volveremos a encerrar sin lograr que nada cambie. No hay que fantasear con algo que no somos, y en cambio hay que volver a nuestra esencia, poniendo claridad a lo que queremos ser, para que sea más fácil, resolver qué hacer.
La otra pregunta es para qué y para quiénes hacemos política? No es para un grupo de pocos, no es para que algún amigo llegue a ocupar un espacio. Hacemos política para el pueblo, para cambiar sus condiciones de vida. Y si ese es el objetivo, no podemos quedar encorsetados en la lógica partidaria que define estrategias para salvar la ropa o conseguir los pocos lugares que corresponden a quienes no disputan poder. Nosotros vamos a disputar el poder en la Provincia. No vamos a ser rehenes de la corporación ni de la burocracia partidaria, ni vamos a dejar que nos atropellen o nos extorsionen.
Me siento orgullosa y feliz de volver a ser Candidata a Gobernadora representando a los radicales de la Provincia de Buenos Aires, pero no me pidan que traicione lo que pienso y lo que siento. No voy a ser candidata colgada en la boleta de Kirchner ni de Lavagna, ni tampoco para cumplir con el trámite administrativo de llenar el casillero de la candidatura provincial. Voy a ser candidata para que algo cambie en el Radicalismo, y para que algo cambie en la Provincia de Buenos Aires. Voy a ser la candidata de los sueños de los militantes, del futuro de los jóvenes, de la fuerza de los radicales y de la esperanza de los bonaerenses.
El Radicalismo es más que la UCR. El Radicalismo es una concepción que se vincula con la identidad nacional y por eso vamos a sostener desde la Provincia de Buenos Aires la visión de un país federal que sigue necesitando de un partido nacional. Esa concepción radical nos identifica a los radicales en una religión común. Y es en honor a esa religión que no hay que claudicar, sino plantar banderas bien firmes.
Hay que animarnos a producir todos los cambios necesarios, claro que con tensiones y dificultades, pero con la mirada en el rumbo y el destino que queremos alcanzar. Hay que construir una identidad socialdemócrata que se exprese a través de una alternativa política provincial a la que concurrimos con nuestra identidad radical.
Moisés Lebensohn dijo hace más de 50 años que “Los principios de la socialdemocracia fueron arrinconados bajo el espíritu legalista y conservador frente al modelo”, y nosotros vamos a repetir que bajo el discurso meramente institucionalista de algunos radicales y las estrategias electorales oportunistas, también han vuelto a arrinconar estos principios que nosotros no estamos dispuestos a abandonar. Vamos a sacarlos del rincón y a levantar nuestras banderas, confluyendo en identidad con otras fuerzas, como lo hicieron en Chile y en Uruguay. Vamos a devolver la fuerza al partido justamente desde la construcción con otros y no desde el aislamiento, pero no pensando en un acuerdo electoralista, sino para los tiempos.
Les reitero: es fácil si no discutimos que queremos hacer, sino que debemos ser.
Estamos frente al desafío de hablar mucho más que de candidaturas, y demostrar que somos capaces de accionar sobre la realidad para cambiarla, porque no nos resignamos a seguir como estamos.
Nuestra consigna es no hacer lo que conviene sino lo que es correcto, lo que podamos explicar a nuestros hijos y que ellos puedan contarle a los suyos.
Lo mejor que tiene el futuro es que pone en nuestras manos la posibilidad de construirlo.
Adelante radicales y manos a la obra!
SOMOS EL RADICALISMO
QUE HONRA SU HISTORIA PENSANDO EN EL FUTURO
Mayo de 2007
Quienes venimos trabajando en los Municipios, en la tarea legislativa, partidaria y militante, con el propósito de que todos los habitantes de la Provincia de Buenos Aires puedan disfrutar de los beneficios económicos que produce la riqueza de sus tierras, la actividad de su industria, los conocimientos de la ciencia y la técnica, la laboriosidad de sus trabajadores y la actitud creadora de sus empresarios, sabemos que no todos acceden a los bienes y servicios disponibles en la más importante provincia de la Argentina.
Y por eso estamos dispuestos a dar respuestas al gran desafío que significa hoy la desigualdad y la exclusión en territorio bonaerense.
Nos preocupa el estancamiento y deterioro de la Provincia en los últimos veinte años. Alertamos especialmente sobre las prestaciones de salud, la calidad de nuestra educación primaria y secundaria y la falta de seguridad en la vida cotidiana de cada ciudadano.
Resulta imperioso que el Estado Provincial se asuma como protagonista del progreso y el desarrollo de los bonaerenses. Para ello es necesario cambiar a los actores de la decadencia de hoy y es imprescindible poner al Radicalismo de pie para enfrentar esta situación, un radicalismo renovado en dirigentes y actitudes que le permitan ejercitar ahora un control eficaz del gobierno justicialista para constituirse después en una seria alternativa de gobierno.
En consecuencia, no estamos dispuestos a convalidar alianzas con quienes fueron los artífices del deterioro y el atraso que denunciamos, al ocupar los cargos de relevancia en las últimas administraciones peronistas de la Provincia de Buenos Aires.
En cambio, impulsamos la construcción de una nueva alternativa, con organizaciones políticas y sociales afines que nos permitan confluir en un programa que sustente:
- La Defensa de la autonomía de la provincia y de los Municipios, especialmente en la demanda de una justa distribución de los recursos federales, para terminar con el saqueo de nuestra riqueza territorial a favor del poder central y concentrado;
- Una profunda transformación social y cultural, para que el acceso a la educación, a la salud, al trabajo, a la vivienda con todos sus servicios, a un medio ambiente sano, al transporte, a la justicia y a la seguridad, sean derechos garantizados a todos los habitantes de la Provincia;
- La construcción de una clara identidad provincial que rescate la riqueza histórica, cultural, económica, social y humana de nuestro territorio, y se sustente en la defensa irrestricta de todos los derechos humanos de las personas que allí habitan;
- Un nuevo modelo de gestión pública, que asegure salarios dignos y una gestión participativa, eficiente y transparente, con capacidad creadora y transformadora, que propugne los más altos valores humanos y morales tras un proyecto colectivo y solidario de integración e inclusión.
En esta perspectiva, humildemente, pero con convicción, el Radicalismo propone a MARGARITA STOLBIZER como la candidata a Gobernadora que garantice, no sólo el éxito electoral, sino el cumplimiento de un proyecto de cambio que resulta imprescindible para nuestra sociedad.
Somos un grupo mayoritario de radicales que, con lealtad y compromiso, estamos dispuestos a asumir la representación de todos aquellos que demandan un partido que dispute el poder para cumplir con la tarea transformadora de la política. Para ello, nos haremos cargo de conducir este proceso y definir el rumbo del Partido en la Provincia, propugnando que el conjunto de candidaturas que surjan para la contienda electoral de octubre sean nominadas a través de un procedimiento, abierto, justo y transparente que promueva a las personas con mayor credibilidad social, conocimientos e integridad para llevar adelante este proyecto.
De este modo, el Radicalismo de la Provincia podrá exhibir un comportamiento ejemplar y coherente, como respuesta a las demandas y desafíos de estos tiempos y para demostrar nuestro compromiso de honrar la historia pensando en el futuro.
NUESTRA POSICIÓN
Marzo de 2007
1. Antecedentes
1. 1. La Convención de Rosario:
Desde tiempo antes se venía anunciando que la Convención del Radicalismo que se reuniría en Rosario el 26 de agosto del año 2006, daría respaldo a la candidatura de Roberto Lavagna. Nuestro espacio discutió esta posición desde varios meses antes e incluso participamos de una convocatoria al debate que hiciera el Comité de la Provincia de Buenos Aires.
Siempre dijimos que el Radicalismo no debe discutir como “salvarse” o “sobrevivir”, sino cuál es el proyecto de nación que sostenemos y cuáles son los caminos e instrumentos para alcanzarlo. Entre éstos, el armado de una coalición política con fuerzas de la centroizquierda, fue considerado como una herramienta válida, siempre sometida a la discusión de las ideas en que debe sustentarse cualquier opción electoral.
Concurrimos a participar del debate de esa Convención, sin prejuicios, sin posiciones cerradas, sino dispuestos a un debate fuerte pero honesto. Y por eso nos fuimos conformes cuando pudimos arribar a una decisión aprobada por la unanimidad de todos los presentes, cuyas partes pertinentes se transcriben a continuación:
“Resolución…art.4º: Encomendar al Sr.Presidente del Comité Nacional, Ing.Roberto Iglesias, el diálogo en las más diversas direcciones del espectro democrático y progresista, incluyendo organizaciones políticas, gremiales, empresarias, sociales y académicas procurando coincidencias sobre las bases programáticas a través del intercambio de opiniones, de manera que se perfeccione y se sumen voluntades a la iniciativa…”
El mandato conferido a Iglesias es tan claro como limitado y de su sola lectura se desprende que ha habido, -en los últimos tiempos- un abuso en las atribuciones y encomiendas que la H.Convención del Partido hiciera a su presidente.
Puede considerarse que la condición de “progresista” que debían tener las organizaciones a ser convocadas, establecía un límite, aunque éste sea flexible y subjetivo, ya que existen pocos dirigentes políticos hoy en el escenario que no se consideren dentro de esa calificación. Pero también es cierto que la cita en el artículo anterior a la profesión de fe doctrinaria, las bases programáticas y de acción política y el documento sobre Economía e igualdad de oportunidades, establecieron un marco más preciso para la búsqueda de esas coincidencias.
Tal como se le había encomendado el entonces Presidente del Comité Nacional Ing.Roberto Iglesias comenzó una ronda de entrevistas y consultas que no alcanzaron a dar un resultado efectivo. Valga aclarar que, pese a que el mandato de la Convención era abrir un diálogo con organizaciones, se incluyó entre los interlocutores al Lic.Roberto Lavagna de manera personal.
Esos contactos no iban siendo evaluados en ningún ámbito orgánico del Partido, hasta que en una reunión de Mesa Directiva del Comité, el Ing.Iglesias fue reclamado por el Sr.Presidente de la H.Convención Nacional Dr.Adolfo Stubrin por el tiempo que había transcurrido sin que se avizoraran resultados. El Presidente del Comité, contestó enojado y enérgico que no se había avanzado más porque “lo estaban presionando para sacarse una foto con Lavagna” y él no estaba convencido de esto. Expuso 3 razones: a) que Lavagna es lo que es y no lo que los radicales queremos que sea; b) que una vez más el justicialismo llevará su interna a la elección presidencial con dos candidatos del mismo partido y el Radicalismo no puede ser partenaire de ninguno de ellos; c) que de cada 10 radicales consultados, 9 dicen no estan de acuerdo.
Pese a la contundencia de su posición, en los días siguientes se conoció la noticia de la reapertura de una mesa de diálogo con el ex Ministro de Economía de Duhalde y Kirchner, llevada adelante por los presidentes de los bloques parlamentarios del Radicalismo, Fernando Chironi y Ernesto Sanz.
1.2. La renuncia de Iglesias:
Esa situación desencadenó la previsible renuncia de Iglesias a la Presidencia del Comité, expresada literalmente en estos términos:
“Buenos Aires, 14 de noviembre de 2006. Sres.Integrantes de la Mesa Directiva del Comité Nacional…
La Convención Nacional de la UCR recientemente reunida en Rosario resolvió ubicar al Partido en una alternativa opositora y explorar la posibilidad de incluir a otras fuerzas políticas y sociales en ese proyecto alternativo. Por ello, me encomendó…iniciar contactos con dichas fuerzas. Inmediatamente me aboqué a la función confiada iniciando conversaciones con distintos dirigentes políticos, incluido el Lic.Roberto Lavagna y la propuesta que él encabeza. El diálogo con otras fuerzas políticas se encuentra inconcluso, no así con respecto al Lic.Lavagna con quien las conversaciones fueron más extensas, habiendo arribado –personalmente- a importantes conclusiones.
Atento a ello expresé tanto a la Mesa Directiva Federal del Comité Nacional, como a diversos dirigentes de nuestro Partido, los reparos que de acuerdo a mis convicciones tiene esa propuesta y el error en el cual incurriría nuestro Partido si se concretara dicha alianza. Esto obviamente no ha sido compartido por algunos dirigentes partidarios quienes decidieron proseguir con las conversaciones en forma paralela, hecho que significa una definida decisión y dirección, y que a mi entender resulta inaceptable.
Por lo expresado, queda manifiesto que existen hoy claramente definidas tres posturas dentro de la Unión Cívica Radical: quienes pretenden ir con el Presidente Kirchner, postura debatida y rechazada en la Convención de Rosario; aquellos que avanzan en la alianza con el Lic.Lavagna y el sector del justicialismo que lo acompaña; y la tercera, y seguramente la correcta, que es la de plantear una alternativa netamente radical, para luego acordar o no con otras fuerzas políticas…”
La claridad de los términos de la renuncia, la descripción de la situación partidaria, la inconveniencia del acuerdo con Lavagna y las motivaciones de la decisión de Iglesias, nos eximen de mayores comentarios.
Sin embargo, es necesario aclarar que el Plenario convocado para nominar un nuevo Presidente, no aceptó discutir esas cuestiones y se limitó a designar a Gerardo Morales en aquel cargo. En ese momento propusimos que, atento la situación del Partido, había que abrir una asamblea en cada pueblo y hacer una consulta bien amplia y participativa a los afiliados sobre cuáles deberían ser los pasos a seguir, no solamente en cuanto a la estrategia electoral, sino al rumbo que debería tomar la Unión Cívica Radical. Se contestó que estamos dentro de una organización de representantes, olvidando que el sistema, similar al de nuestro poder legislativo en el sistema republicano, reconoce los mecanismos de democracia semidirecta pensados para perfeccionar el sistema.
2. La candidatura de Roberto Lavagna
A esta altura ya no caben dudas que la decisión de imponer a Roberto Lavagna como el candidato a presidente del Radicalismo estaba tomada y que los dirigentes que la impulsan no tienen un plan B, y por tal motivo se ha visto un avance desproporcionado con la voluntad puesta de manifiesto en la Convención de Rosario que, además, se había reservado la revisión de los informes que hiciera el presidente del partido sobre sus conversaciones.
Pese a las idas y vueltas del candidato, a sus indefiniciones, a las objeciones planteadas por muchos radicales, se siguió adelante con el plan puesto en marcha hacía bastante tiempo.
El nuevo Presidente del Comité, Gerardo Morales, inició una serie de contactos con organizaciones sociales, muy válido como mecanismo de diálogo y articulación con esas fuerzas, pero que no tuvo como objetivo convocarlas a conformar una alternativa política para la Argentina. Se envió una nota invitación al Partido Socialista y al ARI para intentar avanzar en consensos sobre las Bases Programáticas. El ARI respondió de manera grosera negando cualquier posibilidad de diálogo institucional con el Radicalismo, desconociendo las mínimas reglas de convivencia democrática entre los dirigentes de distintos partidos políticos. También es cierto que ambos partidos (ARI y PS) para ese tiempo tomaban decisiones fundamentales: no compartirían coaliciones con Kirchner ni con Lavagna. Y entonces es razonable pensar que no quisieran sentirse utilizados para blanquear -con su participación-, la decisión de apoyo a la candidatura de Lavagna que ya estaba tomada para varios dirigentes de la UCR.
Esa decisión venía de tiempo antes, como ha quedado demostrado y es fácil recordar con el repaso de los hechos y por tanto, no es cierto que se haya tomado por descarte, ante la negativa al diálogo o la confluencia por parte del resto de los convocados.
Roberto Lavagna, que hasta ese momento, era una candidatura o un proyecto o una propuesta personal, constituyó una organización política (SOJUS). Antes de esto, ya había dado pública difusión a SU programa electoral, con el que, extrañamente, algunos dirigentes radicales se apuran a manifestar adhesión aunque contraríe los aspectos más profundos de nuestra identidad y posicionamientos históricos. Implica además, sin lugar a dudas, una claudicación respecto de nuestra pertenencia a la Internacional Socialista, cuyos principios fundamentales sería interesante releer.
Los Equipos Técnicos del Radicalismo, dirigidos por prestigiosos dirigentes, comprometidos con nuestro ideario partidario, comenzaron a avanzar en la redacción de lo que luego serían los “Lineamientos del Programa de Gobierno 2007-2011” para ser presentados en la nueva Convención. Sin embargo, y como era de suponer, el Capítulo denominado “El Desafío Económico. Fortalecer al Estado para Consolidar el Desarrollo”, tiene -por abundancias y por falencias-, claras diferencias con lo que sería un programa de Gobierno de la Unión Cívica Radical.
Pero lo que es necesario marcar a esta altura, es el grado de avance en la conformación de una coalición que sustente la candidatura de Roberto Lavagna, sin que nadie haya sido autorizado para esto, pone al descubierto la estrategia de hechos consumados.
3. Por qué nos oponemos
Es necesario dejar en claro que no nos oponemos a que el Radicalismo apoye la candidatura de Lavagna, ni porque no es radical, ni porque es peronista.
La primera de nuestras discrepancias radica en las razones expuestas por algunos radicales para sostenerla: simplemente la pretensión de hacer un mejor papel, de superar el trauma del 2% de los votos obtenidos por Moreau en el 2003, conservar algunos espacios de poder (bancas en el Congreso) o conquistar nuevas. No se hace política para que algunos amigos ocupen espacios. La política debe tener vocación transformadora sobre la realidad y el Radicalismo ha orientado esa vocación, siempre, a favor de los sectores más humildes y nunca para favorecer la concentración económica en pocas manos.
Esa concentración de poder, de riqueza, es la que ha caracterizado el modelo de los 90 que repite con precisión el modelo kirchnerista, que ha tenido a Lavagna como su Ministro “estrella”. Nuestra posición crítica al actual Gobierno no nace después de la salida del ex ministro. Durante su gestión, la Argentina comenzó a crecer de manera sostenida y sin embargo se ha agrandado la brecha de desigualdad entre pobres y ricos, se han acentuado las distorsiones regionales, poniendo en crisis el federalismo por la concentración, arbitrariedad y discrecionalidad en el reparto de los recursos, impidiendo a los habitantes de algunas regiones acceder a una educación o una salud de calidad. La falta de transparencia de esas asignaciones de recursos, la sobreutilización de los fondos fiduciarios ha sido una permanente en los últimos años, avalada por la gestión de Lavagna, defensor de las políticas de los organismos de crédito internacional (recordamos su impulso a la derogación de la ley de subversión económica) y también de la creación de empresas fantasma para pagar deudas de campaña y favorecer a empresas privadas (recordamos LAFSA, dirigida por su consuegro y Southern Winds, contrabandeando droga con dineros del Estado Argentino).
Otra de las diferencias que hemos marcado es el tipo de coalición que terminará apoyando la candidatura de Lavagna. Hasta ahora están allí el Partido Renovador de Salta, el Partido Demócrata de Mendoza, el Partido Liberal de Corrientes. La base política es el duhaldismo residual de la Provincia de Buenos Aires, y ya anunció su apoyo Aldo Rico. No hay duda que, para dar potencialidad electoral a la candidatura hace falta algo más, y ya se advierte el acuerdo (aunque lo disfracen de maniobra táctica) con Macri, Sobish y Puerta. Varios dirigentes radicales se reunieron con el macrismo hace unos meses para pedirles que despejen el terreno presidencial para Lavagna, y ofrecieron a cambio el apoyo en la Capital, por lo que se evidencian las contradicciones con la estrategia electoral de ese distrito que avanza en el apoyo al kirchnerista Telerman.
Las diversas estrategias electorales del Radicalismo en las provincias, demuestran que el acuerdo con Lavagna tampoco tendrá apoyo en ellas, y que son contradictorias entre sí. No hay radicalismo provincial que ceda candidaturas, salvo el caso de Santa Fe (conflicto interno mediante) al socialista Hermes Binner. En otras, se avanza hacia la concertación con Kirchner. O los radicales concurrirán solos con fórmulas propias a las elecciones de Gobernador.
El primer efecto negativo del apoyo a la candidatura de Lavagna fue la legitimación de la concertación K (si algunos radicales quieren ceder ante un justicialista, por qué no poder elegir a otro). Y el mayor impacto negativo recae sobre la unidad del Partido. Se aceleraron caprichosamente los tiempos, se cerraron las discusiones y se avanzó en una decisión que no tiene acompañamiento. Todo esto pone en riesgo la unidad del Radicalismo, para la elección y para el futuro.
Pero de todos modos, nuestra posición tiene más que ver con nosotros, con el Radicalismo, con lo que somos y hacia adonde queremos ir. Cuando a un Partido no le toca gobernar, no tiene que salir corriendo para colgarse de los que tienen poder, tiene que prepararse para cuando le toque, porque esa es la alternancia democrática. Y eso es lo que debemos hacer para no volver a fracasar: prepararnos, vincularnos con la ciudadanía, abrir mecanismos de participación, formar cuadros, diseñar propuestas, y transmitir certezas, que es lo que la sociedad necesita respecto de su futuro. Pero lo que nunca puede hacer un Partido que está en la oposición es entregarse, venderse, rendirse ni resignarse.
4. La Convención de Avellaneda
Es necesario advertir que se llega a esta reunión, con una coalición prácticamente sellada. La convocatoria enviada (respondiendo además a lo dispuesto en Rosario) incluía la discusión de la estrategia electoral del Radicalismo. Sin embargo, los convencionales, muchos de los cuales habían recorrido miles de kilómetros para participar de un debate que podía ser histórico, leyeron esa mañana en los diarios, QUE EL DIA ANTERIOR la cúpula del Radicalismo había firmado un acuerdo con la fuerza política que sostiene la candidatura de Roberto Lavagna.
No había, entonces, ninguna posibilidad de que la Convención fracasara o tuviera una decisión diferente. Llegaban allí todos muy jugados con lo que habían firmado. Nada se sabía de las condiciones que esos dirigentes están imponiendo a la candidatura. Se tratará de un acuerdo incondicional? Quién y dónde discute las condiciones si las hay? Quiénes son los beneficiarios de la contraprestación entre los miembros de la coalición?
Fue evidente que la candidatura del ex Ministro no tiene consenso dentro del Radicalismo. Sus impulsores no pudieron juntar ni siquiera el 30% de los convencionales titulares. Ante la inminencia de la situación, se cometieron irregularidades en la constitución del Cuerpo, como acreditar sin documento de identidad, o hacerlo fuera del horario fijado para el cierre. El debate no abordó las cuestiones de fondo, se estableció una guerra verbal entre las barras que no contribuyó a esclarecer las posiciones, el quórum fue cayendo con los que se retiraban espontáneamente y cuando todo nuestro espacio y los convencionales de varias provincias en bloque decidieron abandonar la convención, no había el número reglamentario para tomar decisiones. Ninguna votación posterior puede ser válida.
Pero nuestro cuestionamiento seguirá siendo más político que jurídico.
No hay ninguna historia cerrada. Las voces de muchos radicales se levantan para justificar el ingreso de Macri y Cia a la coalición. Cuánta resistencia tendrán los que de buena fe han acompañado para permitir que se desnaturalice una construcción electoral y se eche por tierra nuestra identidad partidaria.
5. El Futuro
Nadie tiene derecho a que una estrategia electoral hipoteque el futuro de los jóvenes. Y todos tenemos el desafío, la oportunidad y la responsabilidad de construir ese futuro. No se hace sobreponiendo conveniencias, no se hace con mero pragmatismo y sin ideas.
Quedan varios meses de definiciones. Hay que seguir militando para que el Radicalismo retome el rumbo que no debió haber perdido, que vuelta a tener vocación de poder y no simplemente de acompañantes funcionales del PJ, para que vuelva a representar la causa del pueblo.
No hay obediencia debida frente a las órdenes de los que han liderado el proceso de deterioro político, electoral y moral de nuestro Partido. Nadie podrá poner en crisis nuestra identidad, nuestra pertenencia y nuestros principios.
Vamos a dar la pelea en cada lugar, para que se vayan los que se tengan que ir y se queden todos los que quieran hacerlo, para recuperar el Partido para sus afiliados y militantes y no para un grupo de dirigentes, sus familias y gerentes, un partido que sea el instrumento de la sociedad en la defensa de sus derechos fundamentales, un partido que discuta cómo crear condiciones para el desarrollo individual y colectivo, de manera equitativa y sustentable.
El Futuro no es la elección de octubre. Pero en la elección legitimaremos nuestros espacios con el apoyo claro de la ciudadanía a favor de los radicales que tienen un ganado prestigio y reconocimiento social por su coherencia y compromiso.
Nuestra propuesta se sostiene en los valores éticos y políticos históricos del Radicalismo, pero debe nutrirse de una gran convocatoria en cada pueblo, en cada provincia, a discutir el futuro con los jóvenes, a elaborar un programa con los actores sociales (económicos, productivos, laborales, académicos, etc.), a discutir estrategias electorales con quienes tenemos coincidencias profundas y no con cualquiera para salvar la ropa, a construir una visión común del progreso que entre todos nos comprometamos a alcanzar, como legado a las generaciones por venir.
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